
Deje de pagar de más por sus lámparas de infrarrojos
Seamos honestos: la mayoría de las empresas pagan una suma excesiva por lámparas de infrarrojos de marcas reconocidas. Lo veo todo el tiempo: los ingenieros tienen miedo de cambiarlas por modelos alternativos, ya que temen que estas no funcionen bien o que no calienten de manera uniforme el plástico. Pero la verdad es que el calentamiento por infrarrojos es simplemente un principio físico. No se trata de ningún secreto. Si la potencia, el voltaje y la capacidad de emisión de luz son los mismos, la máquina no podrá distinguir entre ellas. No le importa el logotipo en la caja; lo único que quiere es calor.
Detalles importantes sobre el calor
Al elegir un reemplazo, lo importante es la densidad de energía. Si se trata de procesar plástico a alta velocidad, se necesita suministrar una gran cantidad de energía en cuestión de segundos. Si se utiliza un sistema de 400 V, hay que manejar una gran presión eléctrica para hacer que esa energía llegue hasta la lámpara. Construimos nuestras lámparas para que se adapten perfectamente a esas condiciones. ¿Por qué? Porque si el voltaje varía aunque sea ligeramente, el plástico no se calentará adecuadamente o incluso el filamento podría romperse. Eso no es precisamente una buena forma de comenzar un turno de trabajo.
¿Qué hay realmente dentro?
Utilizamos vidrio de cuarzo y gas halógeno como materiales. Puede sonar técnico, pero lo que realmente hace este tipo de materiales es evitar que el filamento se evapore demasiado rápido. Esto permite que la lámpara siga funcionando incluso cuando está encendida y apagada todo el día. En cuanto a las conexiones, utilizamos conectores como R7s o Sk15. No hay nada complicado aquí. Se pueden reemplazar fácilmente sin necesidad de llamar a un especialista para soldar nuevos cables. Además, algunas de nuestras lámparas tienen recubrimientos especiales que permiten que el calor penetre en el plástico, en lugar de solo quemar su superficie.
Una realidad rápida
Ninguna lámpara es una solución mágica. Las lámparas de onda corta de alta densidad generan calor instantáneamente, pero también sobrecargan el suministro de energía y hacen que el interior del horno parezca una sauna. Aquí es donde la mayoría de las personas cometen errores. Si los ventiladores de refrigeración están obstruidos por polvo o simplemente están dañados, incluso la lámpara más cara del mundo se sobrecalentará y dejará de funcionar. Primero, revise el flujo de aire. Luego, examine las especificaciones técnicas. Todo lo demás es solo marketing.